El poema habla sobre la importancia de interceder por la nación y el pueblo a través de la oración. Relata cómo en el pasado no hubo nadie que se pusiera "en la brecha" para interceder, resultando en la destrucción del pueblo. Exhorta a la iglesia a ponerse "en la brecha" a través de la oración perseverante, ya que sólo así Dios puede bendecir y convertir las almas como lo propone.