El documento explora los motivos psicológicos detrás de la atracción humana por los videos, tanto graciosos como perturbadores, señalando que la risa ayuda a enfrentar el estrés y mejora la creatividad. También se analizan las razones por las que las personas comparten videos en redes sociales, destacando la búsqueda de conexión emocional y la necesidad de definirse ante los demás. Finalmente, se discute la diferencia entre creer, saber y conocer en la era digital respecto al consumo y la difusión de información.