La población americana se conformó principalmente por diversos movimientos migratorios a lo largo de la historia, incluyendo grupos de familias del norte de Europa en los siglos XVI y XVII, grupos del sur de Europa que se establecieron en América Latina, y una gran población africana traída como esclavos hasta mediados del siglo XIX. Además, los países de América no solo han recibido población migratoria, sino que también han sido emisores de emigrantes hacia otros países de América y otros continentes.