TESEO Y EL MINOTAURO
Entre los laberintos más famosos de la Antigüedad se destaca el de Creta,
una fantasía derivada, con toda seguridad, de la complicada planta del
palacio de Cnosos. Según la Mitología griega, Dédalo construyó este
laberinto para encerrar al Minotauro, una bestia sanguinaria con cuerpo
humano y cabeza de toro.
Dédalo: en la mitología griega, el
arquitecto e inventor que diseñó para
el rey Minos de Creta el laberinto en
el que fue aprisionado el Minotauro,
un monstruo comedor de hombres
que era mitad hombre y mitad toro.
El laberinto fue tan hábilmente
diseñado que nadie podía escapar del
Minotauro.
Minotauro: en la mitología
griega, monstruo de cabeza
de toro y cuerpo de hombre.
El minotauro era hijo de
Pasifae, reina de Creta y de
un toro blanco, como la nieve
que el dios Poseidón había
enviado al marido de Pasifae
el rey Minos. Cuando Minos
se negó a sacrificar el animal,
Poseidón hizo que él y diera
a luz al Minotauro. Después
del nacimiento del
Minotauro, Minos ordenó al
arquitecto e inventor Dédalo
que construyera un laberinto
tan intrincado que fuera
imposible salir de él sin
ayuda.
En cada novilunio
había que sacrificar un
hombre al Minotauro,
pues cuando el
monstruo con que
satisfacer su hambre
se precipitaba fuera
para sembrar la muerte
y la desolación entre
los habitantes de la
comarca.
Cuando Teseo se encontró
con el Minotauro
dormido, golpeó al
monstruo hasta matarlo y
salvó también a los demás
jóvenes y doncellas al
sacrificio haciendo que
siguieran el recorrido del
hilo hasta la entrada
Ariadna: en la mitología
griega, hija de Minos, rey
de Creta, y de Pasíafe,
hija de Helios, el Dios
del sol. Cuando Ariadna
vio a Teseo, se enamoró
de él y se ofreció a
ayudarlo si le prometía
volver a Atenas y casarse
con ella.
Teseo,
cuando
estuvo tan
lejos que no
veía la luz
del día, tomó
el ovillo, ató
el extremo
del hilo al
muro y fue
desenrollánd
olo a medida
que
avanzaba
por los
corredores.
Para salir del
laberinto, a
Teseo le
bastó con
conseguir el
hilo de
Ariadna, en
sentido
inverso.

Practica 8

  • 1.
    TESEO Y ELMINOTAURO Entre los laberintos más famosos de la Antigüedad se destaca el de Creta, una fantasía derivada, con toda seguridad, de la complicada planta del palacio de Cnosos. Según la Mitología griega, Dédalo construyó este laberinto para encerrar al Minotauro, una bestia sanguinaria con cuerpo humano y cabeza de toro. Dédalo: en la mitología griega, el arquitecto e inventor que diseñó para el rey Minos de Creta el laberinto en el que fue aprisionado el Minotauro, un monstruo comedor de hombres que era mitad hombre y mitad toro. El laberinto fue tan hábilmente diseñado que nadie podía escapar del Minotauro. Minotauro: en la mitología griega, monstruo de cabeza de toro y cuerpo de hombre. El minotauro era hijo de Pasifae, reina de Creta y de un toro blanco, como la nieve que el dios Poseidón había enviado al marido de Pasifae el rey Minos. Cuando Minos se negó a sacrificar el animal, Poseidón hizo que él y diera a luz al Minotauro. Después del nacimiento del Minotauro, Minos ordenó al arquitecto e inventor Dédalo que construyera un laberinto tan intrincado que fuera imposible salir de él sin ayuda. En cada novilunio había que sacrificar un hombre al Minotauro, pues cuando el monstruo con que satisfacer su hambre se precipitaba fuera para sembrar la muerte y la desolación entre los habitantes de la comarca. Cuando Teseo se encontró con el Minotauro dormido, golpeó al monstruo hasta matarlo y salvó también a los demás jóvenes y doncellas al sacrificio haciendo que siguieran el recorrido del hilo hasta la entrada Ariadna: en la mitología griega, hija de Minos, rey de Creta, y de Pasíafe, hija de Helios, el Dios del sol. Cuando Ariadna vio a Teseo, se enamoró de él y se ofreció a ayudarlo si le prometía volver a Atenas y casarse con ella. Teseo, cuando estuvo tan lejos que no veía la luz del día, tomó el ovillo, ató el extremo del hilo al muro y fue desenrollánd olo a medida que avanzaba por los corredores. Para salir del laberinto, a Teseo le bastó con conseguir el hilo de Ariadna, en sentido inverso.