El documento discute los beneficios y riesgos de Estados Unidos convirtiéndose en un acreedor neto después de 1985 debido a grandes inversiones extranjeras. Entre los beneficios se encuentran la creación de 2.5 millones de empleos adicionales en los Estados Unidos durante la década de 1980 y el financiamiento de la mitad del déficit presupuestario sin aumentar las tasas de interés. Sin embargo, también existen riesgos como que los extranjeros retiren repentinamente sus fondos, lo que podría causar una crisis financiera