Un hombre recibió un contrato de compra de un coche que nunca compró. Al investigar, descubrió que su DNI había sido robado el año pasado y usado para abrir cuentas bancarias y comprar varios coches a su nombre. Ha tenido que presentar varias denuncias a la policía y bancos, y ha sido contactado por otras dos compañías de autos sobre coches adicionales comprados fraudulentamente a su nombre. Advierte a otros sobre los peligros de no denunciar el robo de un DNI.