El documento detalla el programa Pro-Huerta, iniciado en 1990 por el INTA y respaldado por la Secretaría de Desarrollo Social, con el objetivo de mejorar la seguridad alimentaria en poblaciones vulnerables a través de la promoción de huertas y granjas agroecológicas. Se destaca su amplia cobertura territorial en Argentina y la involucración de diversas instituciones y voluntarios en la capacitación y asistencia técnica. Además, se resalta la efectividad del programa en situaciones de pobreza y su potencial para contribuir a la soberanía alimentaria y la inclusión social.