La Web 3D permite crear universos tridimensionales interactivos que ofrecen una experiencia inmersiva imposible de lograr en entornos 2D. Requiere navegadores compatibles y plugins para visualizar mundos 3D. Presenta ventajas como la interacción más natural y la generación de ambientes educativos interactivos, pero también desventajas como la complejidad de la sintaxis para describir los mundos 3D.