El documento describe la responsabilidad como un valor moral que permite reflexionar sobre las consecuencias de los actos. Una persona responsable actúa conscientemente y responde por sus acciones u omisiones. Los principios de la responsabilidad incluyen reconocer las inquietudes propias y de los demás, mejorar continuamente, planificar acciones, y asumir las consecuencias de los sentimientos y expresiones. Un ejemplo es no beber alcohol antes de conducir. Para ser más responsables, se debe apreciar que el propio comportamiento tiene grandes consecuencias.