La responsabilidad implica el cumplimiento de obligaciones y la capacidad de reflexionar sobre las consecuencias de las decisiones. Es un valor humano que se espera en la sociedad y puede manifestarse en formas como la responsabilidad social y solidaria. Para que exista responsabilidad, deben existir libertad y ley, y su ejercicio se guía por principios que fomentan la mejora continua y la rendición de cuentas.