La reflexología consiste en masajear puntos específicos de los pies para mejorar la salud general del cuerpo. Se originó en Egipto hace miles de años y se basa en la teoría de que los pies contienen puntos sensibles que se corresponden con diferentes órganos. Un masaje de reflexología puede mejorar problemas como el estrés, la circulación y el sueño aplicando técnicas aprendidas de culturas antiguas.