Una niña encontró un pozo de los deseos y deseó algo, pero el pozo gritó "ayy". Asustada, regresó con su madre y hermano, quienes también escucharon al pozo decirles que no tiraran más monedas. La niña regresó sola al pozo con una cuerda y encontró un cocodrilo dormido dentro. El cocodrilo le dijo que él era quien gritaba porque quería salir e ir con su especie. La niña y el cocodrilo encontraron un pasadizo que los llevó a un zooló