La historia trata sobre dos hermanos, Ana y Juan, que encuentran una casa llena de dulces en el campo. Al entrar, se encuentran con una anciana que les da de comer. La anciana lleva a Juan a su habitación y cierra con llave, mientras Ana se queda dormida. Por la mañana, Ana descubre que la anciana era en realidad una bruja que estaba cocinando a Juan en una olla. Ana logra rescatar los trozos de su hermano y huye llorando, pero la bruja la persigue. Dios convierte a Juan en un