La Primera Guerra Mundial contribuyó al desarrollo de nuevas tecnologías militares como tanques, submarinos, aviones, ametralladoras y gases venenosos. También se avanzó en armamento naval con el submarino, el hidrófono y las cargas de profundidad, así como en equipamiento de buceo. En el ámbito aéreo, los ejércitos dispusieron por primera vez de flotas con capacidad de bombardeo y reconocimiento aéreo mediante cámaras.