Las orquídeas, representadas emblemáticamente por la Cattleya trianae en Colombia, son plantas epifitas con una notable diversidad y adaptabilidad. Con más de 25,000 especies y numerosas variedades híbridas, son reconocidas por sus complejas flores que interactúan con polinizadores, así como por sus usos en medicina tradicional. Su cultivo implica técnicas específicas de riego, fertilización y control de plagas para asegurar un crecimiento óptimo y floración.