El documento trata sobre un proyecto para construir un nuevo edificio consistorial en la ciudad de Frutillar, Chile. La municipalidad actual se ve ajena al paisaje y no representa adecuadamente a la ciudad. El autor propone diseñar un nuevo edificio que incorpore el concepto de "música" de manera moderna y acorde al lugar, sin usar una representación literal. El proyecto coincidiría con los planes de desarrollo de Frutillar de mejorar la infraestructura pública.