Perú tiene un gobierno católico presidido por el Presidente de la Presentación. Mantiene una política exterior neutral y no alineada, con embajadas en varias regiones del mundo. En lo económico, busca estabilizar la moneda y realizar reformas fiscales y estadísticas económicas. En lo social, establece empresas estatales y controla precios para mejorar las habilidades y el bienestar de los ciudadanos.