El documento aborda el principio de mayordomía desde una perspectiva bíblica, destacando la importancia de aplicar los principios de Dios en la vida diaria para ser un mayordomo fiel. Se enfatiza que todo recurso proviene de Dios y que la fidelidad, irreprensibilidad y sabiduría son esenciales para una buena administración. Además, señala la responsabilidad de informar y dar cuentas a Dios sobre cómo se manejan los recursos que Él nos ha confiado.