El documento describe las características de un profesor bienaventurado a través de varias oraciones que comienzan con "Bienaventurado el profesor que...". Se enfatiza que un profesor bienaventurado se compromete plenamente con su vocación, mantiene la esperanza a pesar de los desafíos, cultiva valores en sus estudiantes, busca la contemplación y oración, y confía en el potencial de sus alumnos.