El documento describe las bienaventuranzas del profesor, destacando las cualidades de aquellos que se comprometen plenamente con su vocación educativa a pesar de los desafíos. Se presentan doce bienaventuranzas del profesor dedicado, entre las que se encuentran insistir en su tarea aunque no sea entendido inicialmente, confiar en el potencial de los estudiantes, actualizarse constantemente, comprometerse con sus valores y capacidades, y educar de manera integral orientada al bien común.