La programación visual ha ganado popularidad por su accesibilidad, permitiendo a principiantes aprender a programar a través de herramientas visuales intuitivas. Lenguajes como Scratch y plataformas como App Inventor ofrecen métodos simples para desarrollar aplicaciones sin necesidad de comprender la sintaxis formal de los lenguajes de programación. Aunque es ideal para principiantes, la programación visual puede resultar menos efectiva para proyectos más complejos.