El documento propone dos formas de ayudar a niños de familias disfuncionales que tienen problemas de convivencia. Primero, estudiar la información disponible para identificar su situación y establecer compromisos para mejorar su comportamiento en la escuela con apoyo del maestro. Segundo, elaborar informes bimestrales con el profesor para informar a sus casas sobre su esfuerzo por mejorar la socialización.