El documento presenta un proyecto que busca cambiar la percepción negativa del incesto a través de un juego de almohadas diseñado para un público cristiano. Se argumenta que el incesto ha sido aceptado en diversas culturas y se pretende que quienes lo practican se sientan más aceptados y no discriminados. El objetivo es promover la idea de que el incesto es simplemente amor entre familiares y no algo que deba ser repudiado por la sociedad.