La propuesta busca mejorar el fútbol chileno a través de (1) una ANFP más participativa y abierta que incluya secretarías permanentes y sesiones mensuales, (2) profesionalizar la gestión maximizando la eficiencia del CDF y generando excedentes de la selección, y (3) mejorar la calidad del fútbol con un campeonato atractivo, seguridad en estadios, y apoyo a las divisiones inferiores y exjugadores.