El documento establece protocolos para la prevención, detección y actuación en casos de abuso sexual infantil, acoso escolar y maltrato en escuelas de educación básica, en cumplimiento de leyes y convenciones internacionales. Se detalla la responsabilidad de diversas autoridades y personal escolar en la aplicación de estas medidas, así como recomendaciones para garantizar la seguridad y bienestar de los estudiantes. Las pautas incluyen la creación de un entorno escolar seguro y estrategias para la intervención en situaciones críticas.