La contaminación en la Ciudad de México ha ido en aumento debido al crecimiento de la población y el uso de vehículos. Los niveles de partículas, ozono y metales pesados son preocupantes y han afectado negativamente la calidad del aire y la salud de los habitantes. Aunque se han logrado algunas mejoras, se requieren mayores esfuerzos del gobierno para implementar medidas que permitan reducir sustancialmente la contaminación, como mejorar el transporte público y reducir emisiones de la industria y vehículos.