El documento describe la visión idealizada de una universidad que el autor sueña y sugiere que la Universidad del Atlántico puede alcanzar este ideal si la comunidad se involucra activamente. Destaca la importancia de sentir pertenencia y participar en la vida universitaria, así como aprender de experiencias personales y de la tecnología. Además, se aborda un problema de tráfico en la universidad y propone soluciones comunitarias para mejorar la seguridad en el campus.