La criptografía ha evolucionado a través de tres etapas principales, desde los métodos manuales antiguos hasta los algoritmos digitales modernos. Existen tres tipos principales de criptografía: simétrica, asimétrica e híbrida. La criptografía se usa para proteger la confidencialidad, autenticidad e integridad de la información transmitida a través de aplicaciones como el comercio electrónico, las redes inalámbricas y las comunicaciones por Internet.