La política de backups define aspectos como qué datos respaldar, el tipo de copias de seguridad a usar (completas, diferenciales o incrementales), la frecuencia de los respaldos, el tiempo de retención y almacenamiento de las copias. Los backups completos respaldan todos los datos pero tardan más, mientras que los incrementales solo copian los datos modificados más recientemente pero la restauración puede fallar si se pierde alguna copia. Es importante probar periódicamente las copias y almacenarlas en una ubicación distinta para mitigar desastres.