Una amiga sufrió quemaduras graves en la mano al calentar agua hirviendo. Siguiendo instrucciones aprendidas, colocó la mano bajo agua fría para enfriarla y luego aplicó clara de huevo repetidamente. Para su sorpresa, la mano sanó completamente sin cicatrices o marcas en sólo 10 días, debido al colágeno natural en la clara de huevo que ayudó a la recuperación.