El tío Cándido, conocido por su inocencia y generosidad, es objeto de burla por parte de unos estudiantes que le roban su burro. Uno de los estudiantes, que había sido maldecido por su padre convirtiéndolo en burro, se encuentra con Cándido y le cuenta su historia. Al final, Cándido se encuentra con su burro en la feria, dándose cuenta de que el estudiante ha vuelto a sus viejas travesuras, consolidando la famosa frase: 'quien no te conozca que te compre.'