El autor expresa tristeza por los valores que se han perdido en la sociedad actual como el respeto a las autoridades y entre las personas. Antes había más confianza entre los vecinos y en las instituciones. Hoy hay más miedo y cada persona vive encerrada en su propio mundo. El autor quiere recuperar valores como la honestidad, la solidaridad y vivir de forma más sencilla, enfocada en el ser en lugar del tener.