El documento expresa la tristeza de la persona por la pérdida de valores como la confianza y el respeto entre las personas. Antes, los adultos eran figuras dignas de admiración, pero hoy en día hay miedo y rejas en las ventanas. Se extraña la honestidad y la sencillez del pasado frente a la cultura del tener y las apariencias de hoy. El autor desea recuperar un mundo más justo donde prime la ética y el respeto entre las personas.