El documento resume varias señales bíblicas de los últimos días antes del rapto de la iglesia, incluyendo terremotos, guerras, pestes, hambre y maldad creciente. Explica que Jesús profetizó que el evangelio sería predicado en todo el mundo antes del fin, lo que ya se ha cumplido. También insta a los lectores a aceptar a Jesús como Salvador, asistir a una iglesia que enseña el evangelio y practicar la Palabra de Dios para alcanzar la salvación.