La profesión de árbitro está en peligro de extinción debido a la agresividad creciente de jugadores, entrenadores y fanáticos hacia los árbitros, lo que ha disminuido el respeto por su autoridad. Países como Estados Unidos, Argentina y Brasil tienen mayores niveles de agresión hacia árbitros. Es necesario que los organismos rectores tomen medidas drásticas como mejorar el trato, salarios y protección de árbitros para preservar este rol vital en el deporte.