El realismo mágico surgió en América Latina en la década de 1960 influenciado por el clima político de la época y la cosmovisión latinoamericana. Se caracteriza por narrativas que tienen lugar en contextos rurales latinoamericanos y presentan hechos mágicos o sobrenaturales descritos de manera realista, sin explicación. Autores emblemáticos incluyen a Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Alejo Carpentier.