Este documento analiza el significado de cada frase del Padre Nuestro y argumenta que las oraciones deberían reformularse para reflejar con más precisión nuestras acciones y dependencia de Dios. Por ejemplo, en lugar de "Santificado sea tu nombre", deberíamos pedir ayuda para santificar su nombre mediante nuestras acciones. Del mismo modo, en lugar de simplemente "Perdona nuestras ofensas", deberíamos pedir ayuda para perdonar a otros como Dios nos perdona.