El censo nacional de población, llevado a cabo cada 10 años por el INDEC, tiene como objetivo recopilar datos demográficos, sociales y habitacionales para la planificación de políticas públicas. Los censistas son responsables de recoger y registrar información sobre viviendas y hogares, asegurando la confidencialidad de los datos. El censo se realiza siguiendo un protocolo específico, incluyendo el uso de cuestionarios y el cumplimiento de las normativas de secreto estadístico.