El documento resume los conceptos clave de la teoría keynesiana de la renta de equilibrio. Explica que la renta de equilibrio es la parte de la renta que se destina al consumo ya que las familias asignan su renta al consumo o al ahorro. Define el consumo como la parte de la renta destinada a bienes de consumo inmediato, mientras que la inversión es el gasto en bienes de capital para las empresas. Finalmente, distingue entre la renta disponible de cada año y la renta permanente a largo plazo.