Este comercial de Tecate muestra a una mujer llegando a su casa y encontrando un camino de pétalos que la lleva ilusionada hasta la cocina. Sin embargo, su emoción se convierte en decepción cuando su esposo (que no aparece) le grita pidiéndole una cerveza Tecate. El mensaje sugiere que los hombres saben manipular las emociones de las mujeres para conseguir lo que quieren.