Los requisitos mínimos para instalar versiones de Windows como Windows XP, Windows 7 y Windows 8 incluyen tener un procesador de al menos 1 GHz, entre 64 MB y 2 GB de RAM dependiendo de la versión, y entre 1.5 GB y 20 GB de espacio en disco duro. También se requiere una tarjeta gráfica y controlador compatibles, así como periféricos como teclado, mouse y altavoces.