La película coreana "Todos los caminos llevan a casa" trata sobre un niño llamado Sang-woo que debe vivir con su abuela en una aldea rural mientras su madre busca trabajo. El director busca mostrar que incluso las personas materialistas pueden aprender a valorar los actos de amor desinteresado. Sang-woo se acostumbraba a una vida cómoda en la ciudad y odia vivir en la aldea con su abuela, pero con el tiempo empieza a apreciar todo lo que ella hace por él.