El respeto es fundamental para la convivencia humana ya que es la base de cómo interactuamos con los demás. Todas las personas merecen respeto independientemente de quiénes sean, y debemos mostrar mayor consideración hacia aquellos que más lo necesitan como los niños, ancianos y madres. El respeto comienza por uno mismo y por reconocer la dignidad innata de cada persona.