La responsabilidad implica asumir las consecuencias de nuestros actos de manera consciente e intencional. Ser responsable en casa significa cumplir con las reglas y estar pendiente de las necesidades de los demás. En la escuela, debemos ser responsables entregando trabajos a tiempo y siguiendo el código de conducta. La responsabilidad personal implica cuidar nuestra salud física y comportarnos de forma que no lastimemos a los demás.