La responsabilidad se define como cumplir con el deber de asumir las consecuencias de nuestros actos de manera justa. Es un valor fundamental para la convivencia social porque promueve la confianza y estabilidad en las relaciones. Ser responsable requiere reconocer que nuestras decisiones tienen consecuencias, comprometernos a cumplir con nuestras promesas, y esforzarnos por corregir nuestros errores.