El resumen de la encuesta realizada entre los propietarios e inquilinos del edificio es el siguiente: el 56,25% votó a favor de que el perro continúe viviendo en los espacios comunes, mientras que el 18,75% votó en contra y el 25% se abstuvo. Algunos propietarios se comprometieron a hacerse cargo de los gastos del cuidado del perro y aseguraron que estaría bien cuidado y resguardado del frío.