La historia cuenta la vida de Christy Brown, quien nació en 1932 con parálisis cerebral que le permitía mover solo su pie izquierdo. A pesar de su discapacidad, aprendió a escribir con su pie y se convirtió en un exitoso artista gracias al amor y apoyo de su familia. Finalmente, escribió su autobiografía y se casó con su enfermera, Mary, como recompensa a su vida de superación personal a través del esfuerzo y la solidaridad.