La Revolución Cubana derrocó al dictador Fulgencio Batista en 1959 y estableció un nuevo gobierno socialista bajo el liderazgo de Fidel Castro. El nuevo gobierno realizó reformas como la nacionalización de empresas y la redistribución de tierras, pero también generó tensión con Estados Unidos que impuso un bloqueo económico. La Unión Soviética se convirtió en el principal aliado de Cuba durante la crisis de los misiles de 1962.