El informe analiza las relaciones ruso-mexicanas, destacando su asimetría y la influencia de ambos países en la política global. A pesar de ciertas discrepancias, ambos han coincidido en buscar mecanismos multilaterales de regulación global y en compartir intereses comunes. El documento también incluye recomendaciones para fortalecer estas relaciones bilaterales y resalta la necesidad de superar estereotipos históricos sobre América Latina.