El río Okavango desemboca en el desierto de Kalahari, inundando un área de 22.000 km2 y transformándola en un delta verde que atrae millones de animales. La temporada de lluvias convierte esta área árida en un laberinto de canales y lagunas que sirve de paraíso para la vida silvestre. El delta del Okavango es hogar de diversas especies de animales y de cinco grupos étnicos que dependen de la caza y la pesca.